Tratamientos de agua potable

Equipos descalcificadores de agua de alta eficiencia

Desde 1998
Soluciones profesionales

Tratamiento de aguas potables en Gandia, Playa Gandia y Oliva

Instalamos equipos descalcificadores de agua de alta eficiencia para uso particular, comunitario e industrial en Gandía, Playa de Gandía y Oliva.
Nuestros sistemas están diseñados para proteger y maximizar la vida útil de sus instalaciones y equipos, incluyendo ósmosis inversa, fuentes refrigeradoras, cafeteras, calderas y circuitos sanitarios.
Con la última tecnología en tratamiento de agua, mejoramos de forma significativa la calidad del agua para consumo y uso doméstico, eliminando dureza, sedimentos y minerales que afectan al rendimiento.
Confíe en nuestros servicios profesionales para una solución sostenible, eficiente y adaptada a las necesidades del agua en la zona de la Safor y la Marina.

Últimos proyectos ejecutados

Soluciones integrales para tratamiento de agua potable

Bienvenido a la galería de proyectos de Hidráulicas Miñana, la sección donde exponemos visualmente nuestras soluciones profesionales para el "tratamiento de agua potable". Explore en este porfolio nuestros últimos proyectos ejecutados, que abarcan desde compactos sistemas domésticos bajo el fregadero hasta potentes sistemas de filtración física y desinfección microbiológica.

Soluciones profesionales

Dudas frecuentes sobre los tratamientos de agua potable

Es la confusión más habitual en el hogar. Son equipos complementarios pero con funciones totalmente distintas:
• El descalcificador trata el agua de toda la casa. Utiliza resinas para eliminar el calcio y el magnesio (la cal), protegiendo las tuberías y electrodomésticos, pero el agua resultante no es óptima para beber por su alto contenido en sodio.
• La ósmosis inversa trata el agua solo para beber y cocinar (se instala un grifo pequeño en el fregadero). Purifica el agua mediante membranas reteniendo el 95% de los minerales, virus, bacterias y metales pesados.

En la mayoría de los países desarrollados, el agua del grifo es completamente segura porque cumple estrictos controles sanitarios. Sin embargo, los usuarios instalan sistemas de filtración no por falta de seguridad, sino para eliminar el exceso de cal, el sabor a cloro, las micropartículas de las tuberías viejas o subproductos como los trihalometanos, mejorando drásticamente su calidad organoléptica.

Funciona mediante un proceso físico de filtración por etapas. El agua pasa primero por filtros de sedimentos y de carbón activo (que quitan arena, cloro y olores). Después, es empujada a alta presión a través de una membrana semipermeable con poros microscópicos que solo dejan pasar las moléculas de agua, desviando las impurezas y el exceso de sales directamente hacia el desagüe.

Para evitar que se acumulen bacterias y el sistema pierda eficacia, el mantenimiento es obligatorio:
• Los filtros de sedimentos y carbón (tanto de ósmosis como de jarras mecánicas) se deben cambiar cada 6 a 12 meses.
• La membrana de ósmosis inversa tiene una vida útil mayor y se sustituye cada 2 o 3 años, dependiendo de la dureza del agua de entrada.

El agua dura es aquella que tiene una alta concentración de minerales, principalmente calcio y magnesio.
• En la salud: No es perjudicial para el organismo (aporta calcio), aunque puede resecar la piel y el cabello.
• En el hogar: Es devastadora. Tapa las tuberías, arruina las resistencias de lavadoras y calentadores, reduce la eficacia de los detergentes y deja manchas blancas en mamparas y grifos.

Es un sistema que utiliza una lámpara que emite luz ultravioleta para destruir el ADN de bacterias, virus y parásitos, impidiendo que se reproduzcan. No añade químicos ni cambia el sabor del agua. Es imprescindible cuando el agua proviene de pozos privados, fuentes naturales o cisternas donde no hay un tratamiento previo con cloro que garantice la desinfección microbiológica.

Sí, la ósmosis inversa elimina la gran mayoría de los minerales (incluidos el calcio y el magnesio). Aunque la mayor parte de los minerales que necesita nuestro cuerpo provienen de una dieta sólida y no del agua, muchos equipos de ósmosis modernos incorporan una etapa de postfiltro remineralizador al final del circuito para añadir pequeñas dosis de minerales saludables y equilibrar el pH del agua antes de beberla.

El agua de pozo no está tratada y su potabilización requiere un sistema por pasos adaptado a una analítica previa:
1. Filtración física: Para retener tierras y arenas.
2. Dosificación de cloro o lámpara UV: Para asegurar la desinfección total de patógenos.
3. Equipos específicos: Como columnas de desferrización (si tiene mucho hierro/manganeso) o filtros de carbón para eliminar pesticidas agrícolas.

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